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MI HISTORIA

 

A los 19 años cuando sigues siendo la hija de papi crees que el mundo esta resuelto, con una tarjeta de crédito, tu coche y el celular sientes que tienes todo el poder en tus manos.

 

Tu vida gira alrededor de las amigas, tu novio y a final de año la escuela.

Cuando oyes hablar de que alguien se embarazo dices no lo puedo creer, ¿quien se embaraza en estas épocas? con todo lo que hay….. Seguro es porque quería amarrar al novio; HASTA QUE TE PASA A TI…

 

Al ver a mi mejor amiga sosteniendo mi prueba de embarazo positiva mi mente corrió a mil. Fue sólo una noche pensé, mi novio me dijo que no iba a pasar nada que no me preocupara, al mismo tiempo pensaba en la cara de mis papas decepcionados de mi, ¿como iba a terminar la escuela? ¿que iban a decir de mi? ¿como lo iba tomar mi novio? en una frase ¿Qué iba a ser de mi vida?


Cuando hablé con él no sabíamos ni qué, yo sólo lloraba y él me decía que era un problema de grandes y tenía que actuar como grande. Después de dos horas de llorar y discutir la decisión estaba tomada. IBA A ABORTAR

Llegamos al doctor, después de subir 12 pisos, se abrió el elevador y todo parecía perfecto, es un buen doctor, un lugar limpio y agradable y sobre todo él esta conmigo. Después de un ultrasonido mi novio hizo los arreglos. Se fijo la fecha para el día siguiente, todo parecía tan sencillo y todo por tan sólo $5,000 pesos.

 

El día siguiente fué un día difícil debí de haber estado contenta por terminar con “el problema” sin embargo no lo estaba. El procedimiento fue rápido aunque muy doloroso aún me acuerdo del ruido de la aspiradora y siento que el vientre se contrae, además de todo estaba sola, el no pudo entrar le daba nervios según me dijo. En cuanto llegamos a mi casa me sentí sola, él se fué, mis papás estaban en uno de sus acostumbrados viajes y mi mejor amiga sin hablarme.

 

El verdadero sufrimiento empezó unos días después, aunque físicamente estaba bien emocionalmente estaba deshecha. Vivía agotada mas no podía dormir, era una especie de trance donde estas pero no estas. Todo el día lloraba y me enojaba, creí que me empezaba a volver loca porque no hablaba con nadie mas que con mi bebe.

 

Es curioso como tomas una decisión creyendo que es la salida fácil a los problemas pero nunca te imaginas que un aborto no es una salida fácil. Obviamente mi novio me dejó, y empecé a sentir lo que se llama el síndrome post-aborto.

 

Me acuerdo como me empecé a obsesionar con los bebés, oía llantos todo el día, soñaba con bebés muertos cuando podía dormir y cuando no sólo podía llorar con la esperanza de quedarme dormida y no volver a despertar. Empecé a tener fobia por los elevadores, la música de consultorio y por supuesto el ruido de aspiradora. No soportaba el hecho de pensar en sexo, me sentía sucia; poco digna.

 

Es un trance de pasar de ser una victima de decir “lo que me hicieron”, a pasar al otro extremo y decir ”lo que hice” eres como la mala del cuento, con la idea de que no hay nadie más malo que tu porque mataste a tu hijo y eso … eso nadie lo haría. Es difícil de explicar pero aunque son extremos opuestos totalmente. No sabes como están tan cerca el uno del otro.

Después de un tiempo llegue a IRMA donde me di cuenta de que no estaba loca, que lo que vivía era algo por lo que pasaban muchas mujeres que como yo, habían tomado una decisión por miedo, ignorancia u obligadas. Ahí aprendí a no sentirme culpable y mucho menos considerarme víctima, aprendí a ser responsable de mis decisiones y dejar de vivir en el martirio del pasado. Lograr una aceptación de lo que me había pasado y ver para delante cambiando mi estilo de vida. Aprendí a vivir con el recuerdo de mi bebé pero sin que me atormente, acepté que Dios y mi bebé me perdonaron por mi error así como yo me tuve que perdonar.

 

Claro, no ha sido fácil después de dos años todavía duele, aunque he aprendido a vivir con esa herida en mi vida, no la he tapado, solo he dejado que poco a poco cicatrice. Sé que mi bebé es parte de mi vida, es más me gusta verlo como un hijo que me espera en el cielo para que cuando pueda estar con él y lo pueda amar como se merece.

 

Esta es mi historia de cómo una noche cambio mi vida entera. Porque aunque veas el aborto como una solución para que tu vida no cambie, créeme el aborto también la cambia y no es una solución fácil como quizá creas.

   

 

 

 

 

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